

El jardín es un espacio que aporta belleza, frescura y bienestar al hogar. Sin embargo, cada estación del año representa diferentes retos para su mantenimiento.
La temporada de lluvias puede favorecer el crecimiento de las plantas, pero también genera riesgos, como la aparición de moho, plagas o el exceso de humedad que puede pudrir raíces. Por otro lado, en la época seca, el riego y la protección contra el calor son fundamentales para evitar que las plantas se marchiten.
A continuación, le compartimos una guía para que su jardín se mantenga en óptimas condiciones durante todo el año:
Realice limpieza y mantenimiento: pode árboles y arbustos, corte el césped y elimine hojas secas o maleza. Así evita acumulaciones de agua que pueden atraer plagas.
Verifique el drenaje: asegúrese de que los desagües estén libres de obstrucciones. Siembre en zonas inclinadas o en macetas con buen sistema de drenaje.
Recoja los frutos de los árboles: esto evita que caigan por el viento y se pudran o dañen techos y superficies.
Proteja las plantas sensibles: utilice mallas, lonas o estructuras ligeras para resguardarlas de lluvias fuertes.
Prepare caminos de piedra: estos permiten transitar sin generar barro y aportan un toque decorativo.
Aplique abono y fertilizantes: el agua facilita que las plantas absorban mejor los nutrientes. Hágalo en momentos sin lluvia para que el suelo los aproveche al máximo.
Controle la maleza con precaución: algunas hierbas ayudan a compactar el suelo, por eso es preferible cortarlas superficialmente en lugar de arrancarlas de raíz.
Revise la posición de las plantas y cambie de lugar aquellas que reciban demasiada agua: las macetas deben tener orificios de desagüe.




Aproveche la lluvia para plantas de interior: sáquelas ocasionalmente para que se beneficien del agua natural y reduzca el uso de agua potable.
Inspeccione por plagas: revise hojas, tallos y césped en busca de pulgones, gusanos o babosas. Aplique tratamientos adecuados si es necesario.
Pode hojas y flores secas: esto favorece la regeneración y fortalece la floración futura.
Mantenga el césped recortado: use herramientas adecuadas para conservar su altura y evitar encharcamientos.
Riegue en horas adecuadas, ya sea temprano en la mañana o al atardecer, para evitar evaporación excesiva y quemaduras por el sol.
Ajuste la frecuencia del riego según la planta: las de hojas grandes o sembradas en suelo necesitan más agua que las de maceta.
Agrupar plantas pequeñas ayuda a conservar la humedad y les proporciona sombra entre sí.
Aplique abono regularmente: use compost o fertilizantes de liberación lenta para fortalecer raíces y mejorar la resistencia al calor.
Recuerde verificar si sus plantas son de sol, sombra o semisombra y ubíquelas correctamente. Utilice herramientas de jardinería prácticas para facilitar sus labores. Evite el exceso de riego, porque un suelo demasiado húmedo puede provocar hongos y enfermedades.
Con estos consejos, su jardín estará preparado para florecer en cualquier época del año, y podrá disfrutar de un espacio verde saludable, funcional y hermoso.
Equipo de Comunicación EPA