Prevengamos la presión alta

 Prevengamos la presión alta

La presión alta o hipertensión causa daño progresivo en el transcurso de los años, de no controlarse.

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de nuestras arterias. Por lo general, la presión se mide con dos números, la sistólica y la diastólica y se expresa en milímetros de mercurio (mm Hg). Por ejemplo, 120/80 mm Hg. Esto significa una presión sistólica de 120 y una diastólica de 80. Tendríamos presión arterial alta si las lecturas muestran que la presión sistólica es mayor de 130 mm Hg o la presión diastólica es de 80 mm Hg o mayor.

La presión alta o hipertensión arterial causa daño progresivo en el transcurso de los años, de no controlarse, puede provocar un accidente cerebrovascular (ACV), ataque cardíaco (infarto), alteración de la función renal, pérdida de memoria, cambios de personalidad, problemas de concentración, irritabilidad o pérdida progresiva del conocimiento.

Puede también ocasionar complicaciones en el embarazo (preeclampsia o eclampsia).

Para prevenir la hipertensión arterial hay tres recomendaciones básicas:

  1. No fumar
  2. Mantener un peso saludable, con dieta baja en grasas
  3. Hacer ejercicios